La falsificación y la imitación de productos no son riesgos aislados. Son una amenaza estructural que impacta directamente a las marcas, a los consumidores y al comercio legítimo.
En este contexto, Panamá no es solo un punto de tránsito: es un punto de control estratégico.
Su posición geográfica, su infraestructura logística y su marco legal convierten al país en una jurisdicción clave para anticipar, interceptar y contener la circulación de mercancía infractora en la región.
¿Por qué Panamá?
Panamá se ha consolidado como uno de los principales hubs logísticos del mundo. El Canal moviliza entre el 5% y 6% del comercio global, con más de 13,000 tránsitos en 2025.
A esto se suma una infraestructura robusta que incluye:
Así como la Zona Libre de Colón —la segunda zona franca más grande del mundo— y el Aeropuerto Internacional de Tocumen, con cerca de 20 millones de pasajeros y más de 248,000 toneladas métricas de carga en 2025.
Este volumen de movimiento convierte a Panamá en un punto crítico para detectar e interceptar mercancía infractora antes de que llegue a su destino final.
Y un elemento clave: incluso la mercancía en tránsito está sujeta a la legislación panameña y puede ser retenida por la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA).
Un marco legal diseñado para actuar
Panamá cuenta con herramientas legales sólidas y efectivas para la protección de la propiedad intelectual:
Además, la existencia de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad Intelectual y Seguridad Informática del Ministerio Público permite una persecución más eficiente y especializada.
Tres vías para proteger una marca en Panamá
Resultados concretos
En 2025, nuestro equipo de Propiedad Intelectual, en coordinación con la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA), logró la retención de más de 300,000 unidades de productos falsificados e imitados.
Estos resultados reflejan no solo la efectividad de las herramientas legales disponibles, sino la importancia de una estrategia activa de protección.
Más allá del impacto económico, estas acciones contribuyen a mitigar riesgos para la salud pública, considerando que muchos productos falsificados no cumplen estándares de seguridad.
Un problema global en expansión
La falsificación y la piratería generan pérdidas superiores a 408 mil millones de euros anuales, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Además de su impacto económico, estas prácticas:
En el entorno digital, el desafío se intensifica. El crecimiento de plataformas de comercio electrónico y redes sociales ha facilitado la comercialización de productos sospechosos, lo que exige estrategias de monitoreo constante.
Más que protección: estrategia
La protección de marca hoy no es reactiva. Es estratégica. Implica anticiparse a los riesgos, monitorear mercados físicos y digitales, y actuar de forma coordinada con autoridades y expertos.
En FABREGA MOLINO acompañamos a nuestros clientes en cada etapa de ese proceso:
Porque proteger una marca no es solo preservar un activo. Es proteger la reputación, el valor y la confianza construida en el mercado.
Si su empresa opera en mercados regionales o internacionales, Panamá puede ser un punto clave dentro de su estrategia de protección de marca. Contar con un enfoque estructurado y una ejecución efectiva puede marcar la diferencia entre reaccionar ante una infracción o anticiparse a ella. En FABREGA MOLINO estamos disponibles para acompañarle en la evaluación y diseño de una estrategia de protección de marca adaptada a sus operaciones y mercados.

Fernando Reyes Porcell
Asociado